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domingo, 5 de enero de 2020

¡Cómo llegó el ladrón, B.XVI y Francisco BRUJOS. Parte 7


¡Cómo llegó ‘el ladrón’ a la Silla de Pedro!
Parte 7
Benedicto XVI y Francisco: ambos BRUJOS
·      “Satanás se infiltrará en el seno de la Iglesia; llegará hasta los Más Altos Reinos de la Jerarquía en el Vaticano; y hasta la Silla de Pedro” (La Virgen de Fátima a Lucía dos
Santos)
·      “Por alguna fisura ha entrado el humo de Satanás en el templo de Dios” (Paulo VI, aniversario de su Misa de coronación, 29 de junio 1972)
·      Satanás los seduce con fama, dinero, poder y placeres.
· Aclaraciones y Precisiones importantes ante la confusión intencional generada por Benedicto XVI

Demonio Pan o Baphomet, predador sexual, adorado por masones e illuminati
Cardenal O'Çonnor con sus hermanos masones

Benedicto XVI y Francisco, aunque ambos practican la brujería, los dos antipapas o falsos profetas, “los dos papas en convivencia” que veía la Beata Estigmatizada Anna Catalina Emmerich (“Visiones y Revelaciones Completas a Anna Catalina Emmerich”, Cuaderno Núm. 3), el primero “El ladrón que usurpó la Silla de Pedro”, bajo la consigna de su ‘Priorato, el de Praga’; y Francisco, siguiendo la consigna del ‘Priorato de Sión’ del O.T.I. (Ordo Templi Orientis de culto egipcio, cuya simbología porta en su cruz pectoral), es “El lobo con piel de oveja”, ambos en convivencia en el Vaticano, no solo han incurrido en infinidad de herejías, blasfemias, profanaciones y actos abominables, miembros del Lobby Gay Vaticano, sectarios illuminati, judíos, practican la brujería, aunque de diferentes tipos para que los demonios les protejan y permitan la corrupción y demolición de la Iglesia, como hacen los masones comunistas -políticos, presidentes, primeros ministros, reyes, legisladores, jueces, gobernantes, banqueros, empresarios, dueños, conductores de programas y artistas de medios de comunicación social; y muchísimos jerarcas y eclesiásticos-.

Es muy importante el conocimiento de la simbología, ésta nos permite darnos cuenta a qué secta pertenece una persona, en qué cree, a qué credo pertenece, si es supersticiosa; y hasta qué tipo de hechicería practica.

Así como en la Iglesia católica los signos o símbolos bendecidos tienen poder contra las fuerzas del mal, de aquí surgen los ‘sacramentales’, y en la Liturgia se complementan con oraciones y señales o gestos y  materiales (agua, sal, aceite, óleos, ceras, rosarios, imágenes, etc.), unidos a la fe del celebrante tienen poder sobre los seres y fuerzas del mal o generan bendiciones, protecciones, poder sanador o liberador; de manera antagónica, los signos, símbolos, señas, imprecaciones y ciertos materiales que usan los hechiceros y los sectarios, tienen poder e influjo maligno específico.

Desde su coronación, la Mitra que portaba Benedicto XVI, está repleta de símbolos cabalísticos, pertenecen a la hechicería hebraica, con la imagen del demonio Pan (Baphomet es predador sexual; fundó el Lobby Gay Vaticano, propagó con hechicería hebraica la pederastia entre jerarcas y sacerdotes; encubrió estos crímenes con el documento secreto que suscribió: “Delito de Sollicitationis”, los escándalos abarcaron solicitud de servicios sexuales por parte de los cardenales a los miembros de la Guardia Suiza, incluso renunció por esta causa el Jefe de la Guardia Suiza; mismo caso con Francisco) y de símbolos masónicos (Mitras y ornamentos de Benedicto XVI, todo este panorama de corrupción de los pastores de la Iglesia estaba advertido por la Virgen en La Salette Cf. https://benedictoxviquienes.blogspot.com ).

Benedicto XVI practica la brujería o hechicería hebraica, usa también otra Mitra con éste símbolo, el del “hexagrama”, mal llamado Estrella de David; el hexagrama es el símbolo de la hechicería hebraica. Combinó esa Mitra con una Casulla de coronación llena de “conchitas”, con significado y poder de perversión sexual, ambas destinadas a crear influjo para los crímenes de pederastia, hubo millares de casos en todo el Mundo durante su maléfico y perverso pontificado. Introdujo la perniciosa corriente del modernismo que es paganismo; Joseph Karl Ratzinger Peintner fue escritor de la corriente modernista en la Revista Progressio opuesta a la Revista Traditio de espíritu tradicional; y fue maestro que enseñaba esta corriente pagana en la Universidad de Tubinga de corte modernista. Benedicto XVI incurrió en más de un centenar de herejías y ha afirmado que los rabinos son sus hermanos mayores.

Benedicto XVI con su Mitra del hexagrama, símbolo de la hechicería hebraica.


Falso papa Francisco, con su "stang" o altar móvil de brujo.

Durante el Concilio Ecuménico Vaticano II, era la cabeza visible de la jerarquía masónica infiltrada hasta la cúpula vaticana, impulsando la corriente modernista. Asociado a los jerarcas masones e illuminati de la Logia Propaganda Dúe, golpearon fuertemente al Eterno Sacrifico o Santa Misa, alterando la Liturgia de la Misa Tridentina instituida por el Papa San Pío V en latín, con tantas bendiciones, Gracias y protecciones para los fieles y el Planeta entero mediante la Transubstanciación que operaba con las palabras cuya fórmula por centurias se precisó, afirmó y enseño como “inalterables”, protegiendo al Mundo de la acción de Satanás, gracias a la Sangre de Cristo que fluía en las Misas durante las consagraciones del pan ácimo y el vino para ser convertidos en verdaderamente la Presencia Real, con el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Nuestro Salvador y redentor Jesucristo que vence a los demonios y confiere vida eterna a los fieles.

Benedicto XVI desde que era Prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe, ocultó y distorsionó el contenido auténtico del Tercer Secreto de Fátima que se aprecia como subtítulo de este documento, porque evidenciaba con todos los jerarcas infiltrados hasta la Cúpula Vaticana, entre los que estaban él mismo, los jerarcas que se apoderaron de las principales mesas de trabajo en el Concilio para alterar documentos y conclusiones, entre los que estaban Joseph Frings, Lercaro, Aníbal Bugnini, Casaroli, etc.

Cardenal sectario Joseph Frings
Cardenal Casarolli, mantuvo secuestrado a Paulo VI con los cardenales Jean-Marie Villot, Secretario de Estado, y cardenal Benelli. Casarolli planeó y dirigió el atentado contra el propio Papa Juan Pablo II aliado a los comunistas, lo confirmó el turco Ali Agca quien le disparó. 

Es así como los cardenales del mal pretendieron desplazar e inhabilitar de la costumbre la celebración en latín y con órgano de la Misa Tridentina u Ordo Missae, y sustituirla por una celebración de corte protestante, la usada actualmente del Novus Ordo Missae, mismo tipo de lenguaje y simbología illuminati, plasmados en el billete de un dólar norteamericano, hasta con la fecha de fundación en números romanos del templo illuminati en Washington, como la leyenda “Novus Ordo Seclorum” o Nuevo Orden Mundial" que también proclamó Benedicto XVI. Los cardenales coludidos hacían creer a los obispos de todos los países que ésa era la voluntad y disposición del Papa Paulo VI, cuando que lo tenían secuestrado en el mismo Vaticano y le impusieron un socia o doble para dirigir los trabajos conciliares, haciendo las modificaciones con conclusiones alteradas y hasta opuestas a las acordadas en las mesas de trabajo en las mesas del Concilio; asestando astutamente los primeros grandes golpes demoledores contra la Iglesia de Cristo, a la vez que presentaban al falso papa en las reuniones conciliares y en eventos específicos sin que la gente sospechara. No cabe duda que tenía Jesús razón al afirmar que “Son más astutos los hijos de las tinieblas que los hijos de la Luz”.

Conviene leer toda la sensacional investigación documental intitulada ¡Cómo llegó ‘él ladrón’ a la Silla de Pedro! en el Blog ANTI-IGLESIA https://antiiglesia.blogspot.com y conocer cómo en verdad piensan los judíos que han venido apoderándose del Mundo, de los ámbitos de la política, la economía, los medios de comunicación principales (Cf. https://benedictoxviquienes.blogspot.com Etiqueta: Tiranía o Sionismo Puro, Partes 1 y 2; su financiamiento y dirección de la Organización de las Naciones Unidas, etc. (Cf. Benedicto XVI, quien es https://benedictoxviquienes.blogspot.com y Las Sectas en el Mundo https://lassectasenelmundo.blogspot.com Etiqueta: Illuminati y Soberanos Invisibles).

Por su parte, Francisco ha hecho uso de la Casulla cabalística empleada en la coronación de Benedicto XVI, y también porta permanentemente una cruz que esconde ante rabinos de alta jerarquía, es una cruz pectoral egipcia del rito masónico-illuminati del Ordo Templi Orientis, en vez de Jesús tiene una momia que se abraza hacia sus hombros –señal de identidad illuminati como lo hace el sectario, masón, ateo y homosexual Manuel Andrés López Obrador, presidente de izquierda en México; tiene un ave de rapiña en picada, no es el Espíritu Santo; chanchos y chivos en vez de ovejas; las piernas, pantorrillas y pies están invertidos, rito y símbolo de “pasos perdidos”; en el Aniversario de las Apariciones de la Virgen en Fátima hizo una “misa negra” (manteles negros, cirios negros, piso masónico, Cristo fuera de su cruz); en la supuesta bendición con la enorme custodia con rayos que no daban paz, hizo la “señal de la cruz invertida”; en esa ocasión ofendió a la Madre de Dios diciendo que “María es una santita que hace milagros baratos”; y entre cientos de sandeces,  blasfemias, herejías e insultos a la Virgen y a las Divinas Personas, ha aseverado que “por las venas de Jesús corre sangre pagana” y que “María no tiene los grandes méritos de las hebreas del Antiguo Testamento”, ha dicho que Jesús fracasó en la Cruz”,que el milagro de la multiplicación de los panes y peces es mentira, etc., etc.


Pero Benedicto XVI, judío como Francisco, ambos miembros del “movimiento sionista”, son enemigos de Jesucristo y de Su Iglesia, han proferido sendas herejías, y por tanto, perdido su jerarquía eclesiástica, ambos hicieron campaña para ser impuestos como papas, ninguno de los dos es papa, recuérdese la profecía de Catalina Emmerich y de Conchita González en Garabandal: “Después del Papa Juan (Juan XXIII), vendrán tres papas de Jesús (Paulo VI, Juan Pablo I y Juan Pablo II), después viene un tiempo de “no papas” (Benedicto XVI y Francisco); y este tiempo es el que estamos viviendo.

domingo, 12 de junio de 2011

¿Cómo llegó “el ladrón” a la Silla de Pedro? Cuarta Parte, 2a.Secc.Punto 3A


¿Cómo llegó “el ladrón” a la Silla de Pedro?
Cuarta Parte, 2ª.Sección, Punto 3 “A”
(En 4 Puntos)

Documentos, Testimonios y Mensajes de la Virgen sobre el Concilio Ecuménico Vaticano II. (Puntos 3 “A” y “B”)

Punto 3 “A”
Así como existe clara evidencia de la penetración a la Iglesia Católica por Agentes de la KGB y de la GRU –del Servicio del Espionaje Ruso- se darán a conocer las fuentes por las que se puede localizar la penetración mundial a la Iglesia Católica por más de 240,000 agentes rusos. Por ahora pasemos al Punto siguiente:

3. Testimonio del Excmo. Señor Cardenal Alfons M. Stickler, -Perito en distintas materias- sobre las acciones diabólicas de la jerarquía masónico-comunista para manipular el Concilio Ecuménico Vaticano II. A continuación apreciaremos el documento que presenta el propio Cardenal Stickler:

Recuerdos de un perito del Concilio Vaticano II

El Concilio, el Novus Ordo Missae y las innovaciones Litúrgicas sin fin
Por el Cardenal Alfons M. Stickler

El Cardenal Alfons Stickler es prefecto emérito de la Biblioteca Vaticana y sus archivos. Actuó como especialista, como perito, en la Comisión de Liturgia del Concilio Vaticano II. Fue elevado al colegio cardenalicio por el Papa Juan Pablo II en l985. Este ensayo apareció originalmente en Die heilige Liturgie (Steyr, Austria: Ennsthaler Verlag, 1997, Franz Breid ed). La presente es una traducción de la versión en inglés aparecida en diciembre de 1998 en la revista norteamericana "Latin Mass", llevada a cabo por Thomas E. Woods, Jr., a pedido del propio Cardenal Stickler.

MI FUNCION EN EL CONCILIO
- Pido perdón si comienzo con algunas circunstancias personales, pero lo he considerado necesario para una mejor comprensión del tema que debo abordar. Fui profesor de Derecho Canónico e Historia de las leyes de la Iglesia en la Universidad Salesiana y, durante 8 años, desde 1958 a 1966, su Rector. Como tal actué como consultor de la Sagrada Congregación para los Seminarios y Universidades y, desde las tareas preparatorias para la implementación de los reglamentos conciliares, como miembro de la Comisión Conciliar dirigida por ese dicasterio. Además, fui nombrado perito de la Comisión para el Clero.

Poco antes del comienzo del Concilio, el Cardenal Larraona, de quien yo había sido alumno en la Laterana y que había sido nombrado prefecto de la Comisión Conciliar para la Liturgia, me llamó para decirme que había sugerido mi nombre para perito de esa Comisión. Objeté que ya me hallaba comprometido para otras dos, como perito conciliar, sobre todo para la de seminarios y universidades.
Pero él insistió en que un canonista debía participar debido a la significación del derecho canónico en los requerimientos de la liturgia. Por lo tanto, y asumiendo una obligación que no había buscado, viví la experiencia del Vaticano II desde el principio.
En general, la liturgia había sido colocada como el primer tópico en el orden de los temas a tratarse. Fui nombrado en una subcomisión que debía considerar los modi de los primeros tres capítulos y tenía también que preparar los textos que se llevarían al recinto conciliar para discusión y votación. Esta Subcomisión consistía de tres obispos –el Arzobispo Callewaert de Gantes, como presidente, el Obispo Enciso Viana de Mallorca y, si no me equivoco, el Obispo Pichler de Yugoslavia– y de tres peritos: el Obispo Marimort, el claretiano español Padre Martínez de Antoñana y yo. Pude conocer así, con claridad, los deseos de los Padres Conciliares así como el sentido correcto de los textos que el Concilio votó y adoptó.

EL CONCILIO Y EL NUEVO MISAL ROMANO.

Podrá comprenderse mi asombro cuando comprobé que, de muchos modos, la edición final del nuevo Misal Romano no se correspondía con los textos Conciliares que yo conocía tan bien, y que contenía mucho que ampliaba, cambiaba, y hasta iba directamente contra las provisiones Conciliares. Como conocía con precisión todo el procedimiento del Concilio, desde las muchas veces largas discusiones y el proceso de los modi hasta las repetidas votaciones que llevaban a las formulaciones finales, como también los textos que incluían las regulaciones precisas para la implementación de la reforma deseada, pueden ustedes imaginar mi estupor, mi creciente desagrado, y hasta mi indignación, especialmente con respecto a contradicciones específicas y cambios que necesariamente tendrían consecuencias duraderas. Por esto decidí ir a ver al Cardenal Gut, quien el 8 de mayo de 1968 había sido nombrado prefecto para la Congregación de los Ritos, en reemplazo del Cardenal Larraona, quien había renunciado a la prefectura de dicha congregación el 9 de enero de ese año.
Le solicité una audiencia en su departamento, que me concedió el 19 de noviembre de 1969 (aquí quisiera hacer notar, incidentalmente, que la fecha de la muerte del Cardenal Gut aparece, repetidamente, adelantada un año en las memorias del Arzobispo Bugnini : 8 de diciembre de 1969, en vez de la correcta, de 1970).
Me recibió muy cordialmente, a pesar de que estaba visiblemente muy enfermo, y pude, por así decirlo, abrirle mi corazón. Me dejó hablar sin interrupción durante media hora, y entonces me dijo que compartía plenamente mi preocupación. Enfatizó, de todos modos, que la Congregación de los Ritos no tenía la culpa, ya que el trabajo de reforma en su totalidad había sido efectuado por un Consilium, que había sido nombrado por el Papa específicamente con ese fin, y para el cual Pablo VI había elegido al Cardenal Lercaro como presidente y al padre Bugnini como secretario. Este grupo trabajó bajo la supervisión directa del Papa.

He aquí que el padre Bugnini había sido secretario de la Comisión Conciliar Preparatoria para la Liturgia. Como su trabajo no había sido satisfactorio –había tenido lugar bajo la dirección del Cardenal Gaetano Cicognani– no fue promovido a secretario de la Comisión Conciliar. En su lugar fue nombrado Fray Ferdinando Antonelli OFM (más tarde Cardenal). Un grupo organizado de liturgistas hizo ver a Pablo VI esta postergación como una injusticia hacia el P. Bugnini, y se las arreglaron para lograr que el nuevo Papa, que era muy impresionable ante estos procederes, reparara la "injusticia" nombrando al P. Bugnini secretario del nuevo Consilium responsable de implementar la reforma.
Estos dos nombramientos, del Cardenal Lercaro y del P. Bugnini, para lugares clave en el Consilium, hicieron posible que se oyeran voces que no habían sido oídas durante el proceso del Concilio y, de la misma manera, se silenciaran otras que sí lo habían sido. Además, el trabajo del Consilium se llevó a cabo en áreas de trabajo inaccesibles a quienes no fueran miembros del mismo.
Con el fin de establecer la coincidencia o la contradicción entre las reglamentaciones del Concilio y la reforma tal cual fue llevada a cabo, veamos brevemente las instrucciones Conciliares más importantes relativas al trabajo de reforma.
Las instrucciones generales, que conciernen sobre todo a los fundamentos teológicos, están contenidas principalmente en el artículo 2 de Sacrosantum Concilium. Aquí se establecen primeramente la naturaleza terreno-celestial de la Iglesia, su Misterio, tal como la liturgia debería expresarlo: todo lo humano debe estar ordenado y subordinado a lo divino; lo visible a lo invisible; lo activo a lo contemplativo; el presente a la futura Ciudad de Dios que buscamos. De acuerdo con esto, la renovación de la liturgia debe ir de la mano con el desarrollo y la renovación del concepto de Iglesia.
El artículo 21 deja asentada la condición previa para cualquier reforma litúrgica: que hay en la liturgia una parte inmutable, pues fue decretada por Dios, y partes que pueden ser cambiadas, o sea aquellas que se introdujeron en el curso del tiempo en forma impropia o han probado ser menos apropiadas. Los textos y los ritos deben corresponderse con la orden establecida en el artículo 2, y por esto pueden ser mejor entendidos y mejor experimentados por el pueblo. En el artículo 23 aparecen sobre todo guías prácticas que deben ser seguidas para lograr la correcta relación entre tradición y progreso. Debe emprenderse una precisa investigación teológica, histórica y pastoral; además, se deben considerar las leyes generales de la estructura y del sentido de la liturgia, y la experiencia derivada de las reformas litúrgicas más recientes. Luego, se deja establecido como norma general que la innovación se puede introducir solamente si un genuino beneficio para la Iglesia lo demanda. Finalmente, las nuevas formas deben surgir orgánicamente de aquellas ya existentes.
Conviene señalar las normas prácticas para la tarea de la reforma que surgen de la naturaleza didáctica y pastoral de la liturgia. De acuerdo con el artículo 33, la liturgia es principalmente el culto a la majestad de Dios, por el cual los creyentes entran en relación con Él por medio de signos visibles que la liturgia usa para expresar realidades invisibles, signos que fueron elegidos por Cristo mismo o por la Iglesia. Hay aquí un eco vibrante de lo que el Concilio de Trento ya recomendaba con el fin de proteger su patrimonio del vacío racionalista e insípido del culto protestante, patrimonio que el Santo Padre en sus escritos a las iglesias orientales ha caracterizado como su tesoro especial. Este "tesoro especial" también merece ser una fuente de alimento para la Iglesia Católica. Se distingue por ser rico en simbolismo, proveyendo de esa manera educación didáctica pastoral y enriquecimiento, haciéndolo especialmente adecuado hasta para la gente más sencilla.

El Concilio pidió, una y otra vez, que la reforma se adhiriera a la tradición.
Todas las reformas, a excepción de la post-conciliar, observaron esta regla básica
Cuando consideramos que las iglesias Ortodoxas –a pesar de su separación de la roca de la Iglesia– a través de la expresión simbólica y el desarrollo teológico que continuamente se incorporaron a su liturgia han preservado las creencias correctas y los sacramentos, toda reforma litúrgica católica debería más bien aumentar la riqueza simbólica de su forma de culto en vez de disminuirla –a veces hasta drásticamente–.
En lo que concierne a las guías prácticas para partes específicas de la liturgia –sobre todo para lo central, el sacrificio de la Misa– es suficiente concentrarse en unos pocos puntos especialmente significativos para la reforma del Ordo Missae.
Para ello, deben enfatizarse especialmente dos directivas Conciliares. En el artículo 50 se da, primeramente, la directiva de que en la reforma debe manifestarse más claramente la naturaleza intrínseca de las varias partes de la Misa y la conexión entre ellas con el fin de facilitar la activa y devota participación de los fieles.
Como consecuencia, se enfatiza que los ritos deben ser simplificados pero manteniendo al mismo tiempo fielmente su sustancia, y que ciertos elementos que habían sido duplicados en el curso de los siglos o agregados de manera no especialmente oportuna, debían ser nuevamente eliminados; mientras que otros, que habían sido perdidos con el paso del tiempo, serían restaurados en armonía con los padres Conciliares hasta donde pareciera apropiado o necesario.

EL CONCILIO: ÉNFASIS ESPECIAL EN EL SILENCIO.

En lo que concierne a la participación de los fieles, los varios elementos de compromiso exterior están indicados en el artículo 30, con énfasis especial en el silencio necesario en los momentos debidos. El Concilio vuelve a esto en más detalle en el artículo 48, con una nota especial sobre la participación interior, a través de la cual la adoración a Dios y la obtención de la Gracia, juntamente con el sacerdote que ofrece el sacrificio y los demás participantes, logra sus frutos.

EL LENGUAJE LITÚRGICO.

El Artículo 36 habla del lenguaje litúrgico en general, y el artículo 54 de los casos particulares de la Misa. Luego de una discusión que duró varios días, en la cual se discutieron los argumentos a favor y en contra, los padres Conciliares llegaron a la clara conclusión – en total acuerdo con el Concilio de Trento– de que el Latín debía ser mantenido como la lengua del culto para el rito Latino, aunque eran posibles y aún bienvenidos los casos excepcionales. Volveremos sobre este punto en detalle.

EL CANTO GREGORIANO.

El artículo 116 habla extensamente sobre el canto gregoriano, haciendo notar que éste ha sido el canto clásico de la liturgia católica desde el tiempo de Gregorio el Grande, y que como tal debe ser mantenido. La música polifónica también merece atención y estudio. Los demás artículos del capitulo VI, sobre música sacra, hablan del canto y la música apropiados para la Iglesia y la liturgia, y enfatiza espléndidamente el importante, ciertamente fundamental, papel del órgano en la liturgia Católica.

El artículo 107 analiza la reforma del año litúrgico, poniendo énfasis en la afirmación o reintroducción de los elementos tradicionales y reteniendo su carácter específico. Se enfatiza particularmente la importancia de las fiestas del Señor y en general del Propium de tempore en la secuencia anual, en el cual algunas fiestas sagradas debían dejar su lugar para que la completa efectividad de la celebración de los misterios de la redención no fuera menoscabada.
Por cierto que estas menciones sobre la reforma litúrgica a la luz de la Constitución para la Liturgia no son completas en lo que concierne a los distintos temas considerados ni a cómo fueron tratados. Seleccionaré muchos y variados ejemplos que parecen necesarios para llegar a una conclusión convincente.

La Iglesia y la liturgia crecen y se desarrollan juntas, pero siempre de modo que lo terreno se organice en torno a lo celestial. La misa viene de Cristo; fue adoptada por los apóstoles y sus sucesores como también por los Padres de la Iglesia. Se desarrolló orgánicamente con el mantenimiento consciente de su substancia. La liturgia se desarrolló conforme a la Fe que está contenida en ella; por esto podemos decir con el Papa Celestino I, en sus escritos a los obispos Galicanos en el año 422: Legem credendi lex statuit supplicandi: la liturgia contiene y, en formas adecuadas y comprensibles, expresa la Fe. En este sentido, el contenido de la liturgia participa del contenido de la Fe misma y, ciertamente, contribuye a protegerla. Nunca se ha visto, entonces, en ninguno de los ritos cristianos católicos, una ruptura, una creación radicalmente nueva – a excepción de la reforma post-conciliar. Pero el Concilio pidió, una y otra vez, que la reforma se adhiriera a la tradición. Todas las reformas, comenzando con Gregorio I, a lo largo de la Edad Media, durante el ingreso a la Iglesia de los pueblos más dispares con sus variadas costumbres, observaron esta regla básica.

Esta es, incidentalmente, una característica de todas las religiones, incluidas las no reveladas, que prueba que un apego a la tradición es común a todo culto religioso, y por lo tanto es algo natural.

No es sorprendente, por lo tanto, que cada brote herético de la Iglesia Católica haya generado una revolución litúrgica, como es claramente reconocible en el caso de los protestantes y anglicanos; mientras que las reformas efectuadas por los papas y particularmente estimuladas por el Concilio de Trento y llevadas adelante por el Papa San Pío V, como de las de San Pío X, Pío XII y Juan XXIII, no fueron revoluciones, sino meramente correcciones insignificantes, alineamientos y enriquecimientos. No debía introducirse nada nuevo, como el Concilio dice expresamente refiriéndose a la reforma deseada por los Padres Conciliares, salvo que lo demandara el bien genuino de la Iglesia.

MULTIPLICIDAD PRÁCTICAMENTE ILIMITADA.

Hay varios ejemplos de lo que la reforma post-conciliar de hecho produjo, sobre todo, en su mismo corazón, el radicalmente nuevo Ordo Missae. El nuevo introito de la Misa asegura un lugar destacado a muchas variantes, y por medio de posteriores concesiones a la imaginación de los celebrantes con sus comunidades, ha ido llevando a una multiplicidad prácticamente ilimitada. De cerca le sigue el Leccionario, al cual volveremos en conexión con otro asunto.

EL OFERTORIO, UNA REVOLUCIÓN.

Luego de esto viene el Ofertorio, el cual, en sus textos y contenido, representa una revolución. Ya no aparece como el antecedente del sacrificio sino, solamente, como una preparación de los dones, con sentido evidentemente humanizado, lo que nos impresiona como artificioso del principio al fin. En Italia fue llamado el sacrificio de los coltivatori diretti, esto es, de la poca gente que aún cultiva personalmente sus pequeñas parcelas de tierra, mayormente antes y después de su ocupación principal. Debido a los grandes medios técnicos a disposición de la agricultura, que hoy sólo se pueden obtener por vía de la industria, para la producción del pan se utiliza muy poco trabajo del hombre. Desde la arada hasta la cosecha de la cual proceden los granos de trigo son necesarias muy pocas manos humanas. La substitución de la ofrenda de los dones para el sacrificio por realizarse es más bien un desafortunado y anacrónico simbolismo que escasamente puede reemplazar los varios elementos simbólicos genuinos que fueron suprimidos.
Se hizo también tabula rasa con los gestos altamente recomendados por el Concilio de Trento y solicitados por el Concilio Vaticano II, como también muchas Señales de la Cruz, besos al altar y genuflexiones.

EL SACRIFICIO.

El centro esencial, la acción sacrifical en sí misma, sufrió un perceptible desvío hacia la Comunión, habiendo sido el Sacrificio de la Misa en su totalidad transformado en una comida Eucarística, mientras que en la conciencia de los creyentes los componentes integrantes de la Comunión reemplazaron al componente esencial del acto transformador del sacrificio. El cardenal Ratzinger también ha determinado expresamente, en referencia a las más modernas investigaciones dogmáticas y exegéticas, que es teológicamente falso comparar la comida con la Eucaristía, lo que ocurre prácticamente siempre en la nueva liturgia.

Con esto el terreno queda preparado para otro cambio esencial: en lugar del sacrificio ofrecido por un sacerdote ungido como alter Christus viene la comida comunitaria de los fieles convocados bajo la presidencia del sacerdote. La intervención de los cardenales Ottaviani y Bacci persuadió al Papa de trastocar la definición que confirmaba este cambio en el Sacrificio de la Misa, por lo que fue “destruida” por orden de Pablo VI. La corrección de la definición, de todos modos, no resultó en ningún cambio en el propio Ordo Missae.

CELEBRACIÓN VERSUS POPULUM.

Estos cambio del corazón del Sacrificio de la Misa fueron confirmados y estimulados por la celebración versus populum, una práctica que anteriormente había sido prohibida y que era una marcha atrás de toda la tradición de celebración hacia el Este, en la cual el sacerdote no era la contraparte del pueblo sino más bien alguien que actuaba in persona Christi, bajo el símbolo del sol naciendo en el Este.

LA FÓRMULA DE CONSAGRACIÓN DEL VINO Y EL MISTERYUM FIDE.

Es pertinente señalar un cambio muy serio en la fórmula de la consagración del vino en la Sangre de Cristo: las palabras Mysterium fidei fueron eliminadas, e insertadas luego como una exclamación en conjunto con el pueblo, todo un golpe para la "actuosa participatio".

¿Qué dice expresamente la investigación histórica que el Concilio ordenó como previa a la realización de cualquier cambio? Que esas palabras datan de las primeras tradiciones de la Iglesia Romana que nos son conocidas, que nos fueron transmitidas por San Pedro. San Basilio, quien a través de sus estudios en Atenas estaba ciertamente familiarizado con la tradición occidental, dice a propósito de las fórmulas de todos los sacramentos, que no habían sido escritas en las bien conocidas sagradas escrituras de los apóstoles y sus sucesores y discípulos, con motivo de la disciplina de secreto que entonces imperaba, por lo cual los más sagrados misterios de la Iglesia no debían estar al alcance de los paganos. Dice expresamente, como todos los testigos del cristianismo que participan de la misma convicción, que además de las enseñanzas escritas que nos fueron entregadas, tenemos otras que in mysteria tradita sunt y que datan de la época de los apóstoles; dice que ambas tienen el mismo valor y que nadie debe contradecir ninguna de las dos. Como un ejemplo, cita expresamente las palabras por las cuales el pan Eucarístico y el Cáliz de Salvación son consagrados. ¿Cuáles de los santos nos las han entregado escritas?

Santo Tomás dice que las palabras
¨mysterium fidei¨ vienen de tradición divina
Todos los subsiguientes períodos de la historia testimonian expresamente sobre esta herencia histórica en la fórmula de la Consagración Eucarística: el sacramentario gelasiano –el misal más antiguo de la Iglesia Romana– contiene en el códice vaticano en el texto original las palabras ¨mysterium fidei", y no como una adición posterior.

La gente siempre se ha preguntado sobre el origen de estas palabras. En 1202, Juan, arzobispo emérito de Lyons, preguntó al papa Inocencio III, cuyos conocimientos litúrgicos eran bien conocidos, si uno debía creer que las palabras del canon de la Misa que no provienen de los evangelios fueron transmitidas por Cristo y los apóstoles a sus sucesores. El Papa respondió en una larga carta de Diciembre de ese año que debemos creer que estas palabras que no están en los Evangelios fueron recibidas de Cristo por los apóstoles y de ellos pasaron a sus sucesores. El hecho de que esta decretal (incluida en la colección de cartas decretales de Inocencio III y que fueron compiladas por Raimundo de Peñafort por orden del Papa Gregorio IX) no fuera excluida como lo fueron otras, prueba el prolongado valor otorgado a esta afirmación del gran Papa.

Santo Tomás habla largamente sobre este tema en la Summa Theologiae III, q. 78, art. 3, que trata de las palabras de la consagración del vino. Explicando la arcana necesaria disciplina de la antigua Iglesia, dice que las palabras ¨mysterium fidei¨ vienen de tradición divina, que fue entregada a la Iglesia por los apóstoles, haciendo especial referencia a 1 Cor. 10(11) -23 y a 1 Tim. 3-9. Un comentarista se refiere a DD Gousset en la edición de 1939 de MARIETTI : ¨sarebbe un grandissimo errore sostituire un´altra forma eucharistica a quella del Missale Romano ... di sopprimere ad esempio la parola aeterni e quella mysterium fidei che abbiamo dalla tradizione¨. También el Concilio de Florencia, en la bula de unión con los Jacobitas, añade expresamente la fórmula de la consagración en la Santa Misa, que la iglesia Romana ha usado siempre fundándose en la enseñanza y autoridad de los apóstoles Pedro y Pablo.

Uno se extraña de la manera supremamente desdeñosa con la que el Cardenal Lercaro y el P. Bugnini prescindieron de la obligación de emprender una investigación histórica y teológica detallada en el caso de un cambio tan fundamental. Si semejante cosa tuvo lugar a este respecto, ¿cómo habrán cumplido esta obligación fundamental antes de hacer otros cambios?

La Eucaristía no es sólo el misterio único de nuestra fe, es también un misterio perdurable, del que siempre debemos permanecer conscientes. Nuestra vida eucarística de todos los días requiere un intermediario que abrace completamente este misterio – sobre todo en la edad moderna, en la cual la autonomía y autoglorificación del hombre moderno se resisten a todo concepto que vaya más allá del conocimiento humano, que le recuerde sus limitaciones. Cada concepto teológico se transforma para él en un problema, y la liturgia, especialmente como soporte de la fe, se vuelve permanentemente objeto de desmistificación, esto es, de humanizarla al punto de hacerla absolutamente comprensible. Por esta razón, la desaparición de mysterium fidei de la fórmula eucarística se convierte en un símbolo poderoso de desmitologización, un símbolo de la humanización de lo central del culto divino, la Santa Misa.

ACTUOSA PARTICIPATIO.

Con esto, llegamos a varias falsas interpretaciones -e igualmente falsas implementaciones- de una demanda central de los reformadores: una ferviente, activa participación de los fieles en la celebración de la Misa. El principal propósito de su participación es lo que el Concilio dice expresamente: el culto a la majestad de Dios (esto no excluye la posibilidad de que la participación también sea activada dentro de la comunidad).

Sobre todo, esta actuosa participatio fue solicitada como resultado de la apatía frecuentemente lamentada de los que asistían a misa en el período preconciliar. Si de la misma resulta un hablar y hacer sin fin, que permite a todos volverse activos en forma del bullicio y animación que son propios de toda asamblea humana, hasta los momentos más sagrados del encuentro eucarístico con el Dios-Hombre se transforman en los más hablados y distraídos. El misticismo contemplativo del encuentro con Dios y su culto, sin decir nada de la reverencia que debería acompañarlo, muere instantáneamente: el elemento humano mata al divino, y llena el alma de vacío y desilusión.

EL IDIOMA DEL CULTO.

Aquí se debe mencionar un punto más, un decreto del Concilio no solamente mal entendido sino también completamente negado: el idioma del culto. Estoy muy al tanto de la discusión. Como experto en la comisión para los seminarios, me fue confiada la cuestión de la lengua latina. Demostró ser breve y concisa, y luego de larga discusión se la llevó a una forma que satisfacía los deseos de todos los miembros y estaba lista para ser presentada en el aula Conciliar. Entonces, en una inesperada solemnidad, el Papa Juan XXIII firmó la Carta Apostólica Veterum Sapientiae sobre el altar de San Pedro. De acuerdo a la opinión de la comisión, eso hacía superflua la declaración del Concilio sobre el latín en la Iglesia (en ese documento se pronunció no sólo sobre la relación entre la lengua latina y la liturgia, sino sobre todas sus otras funciones en la vida de la Iglesia.)

Mientras el tema de la lengua de culto era discutida en el aula Conciliar durante varios días, seguí el proceso con gran atención, como también las varias redacciones de la Constitución para la Liturgia hasta la votación final. Aún recuerdo muy bien cómo luego de varias propuestas radicales un obispo siciliano se puso de pie e imploró a los padres que permitieran que la cautela y la razón reinaran en este punto, porque de otro modo habría el peligro de que toda la Misa se celebrara en la lengua del pueblo, lo provocó que toda el aula estallara en sonoras risas.

Por lo tanto, nunca pude comprender cómo el Arzobispo Bugnini pudo escribir, a propósito de la transición radical y completa del latín prescripto al uso exclusivo de la lengua vulgar en el culto, que el Concilio había dicho prácticamente que la lengua vernácula en toda la Misa era una necesidad pastoral (op. cit., pp. 108-121; estoy citando del la edición original italiana).

Por el contrario, puedo atestiguar el hecho que, de acuerdo a la redacción de la Constitución Conciliar sobre esta cuestión, tanto en la parte general (art. 36) como en las reglamentaciones especiales para el Sacrificio de la Misa (art. 54) los padres conciliares mantuvieron una acuerdo prácticamente unánime, sobre todo en la votación final: 2152 votos a favor y sólo 4 en contra. En mi investigación para el decreto conciliar sobre el idioma latino, caí en cuenta de la opinión concurrente de la entera tradición: hasta el Papa Juan XXIII, todos los esfuerzos en contrario encontraron una actitud claramente contraria. Consideremos en particular la afirmación del Concilio de Trento, sancionada con anatema, contra Lutero y el Protestantismo, de Pío VI contra el Obispo Ricci y el Sínodo de Pistoya; y del Papa Pío XI, que juzgó el lenguaje de culto de la Iglesia como "non vulgaris”. Y aún esta tradición no es solamente una cuestión de ritual, a pesar de que ése sea el aspecto enfatizado siempre; más bien, es importante porque la lengua latina actúa como una cortina reverente contra la profanación (en lugar de la iconostasis de los orientales, detrás de la cual tiene lugar la anaphora) y por el peligro de que, a través de la lengua vulgar, todo el acto de la Misa pueda ser profanado, como de hecho ocurre hoy en día. La precisión de la lengua latina, además, hace justicia a los contenidos didácticos y doctrinales de la liturgia en forma única, protegiendo la verdad de la ofuscación y la adulteración. Finalmente, la universalidad del latín representa y sostiene la unidad de toda la Iglesia.

PRO MULTIS.

Por su importancia práctica, me gustaría adentrarme con ejemplos en las dos razones recién mencionadas. Un buen amigo me hace enviar el Deutsche Tagepost regularmente. Siempre leo la penúltima hoja, en la que el equipo editorial, muy laudablemente, da a los lectores la oportunidad de expresar puntos de vista opuestos en cartas al editor. Una serie continua de dichas cartas se refería en detalle al "pro multis" del texto latino de la consagración y con su traducción como "por todos". Una y otra vez se referían a la filología, la que muchas veces se transforma en el amo en lugar de ser meramente la ayudante de la teología. Monseñor Johannes Wagner dice en su "Liturgiereformerinnerugen" (1993) que los italianos fueron los primeros en introducir esta traducción, a pesar de que él hubiera preferido la traducción literal de "muchos". Desafortunadamente, nunca he visto recurrirse a un argumento de primer orden contenido en el Catecismo Romano Tridentino, que es a la vez teológicamente decisivo y pastoralmente de extrema importancia. Allí la distinción teológica está claramente enfatizada: el "pro omnibus" indica la fuerza que la Redención tiene "para todos". Si uno toma en consideración, de todos modos, el fruto que resulta de esa salvación a los hombres, la Sangre de Cristo no es efectiva para todos, sino más bien para "muchos", esto es, para aquellos que aprovechan sus beneficios. Es correcto entonces aquí no decir para "todos", puesto que en este pasaje se habla solamente de los frutos del sufrimiento de Cristo, que alcanzan sólo a los elegidos. Se puede aquí encontrar aplicación para lo que el apóstol dijo en Heb. 9: 28, que Cristo se sacrificó una sola vez por los pecados de ¨muchos¨, y la distinción de Cristo mismo: "Oro por ellos; no oro por el mundo, sino por aquellos que Tú me diste, porque te pertenecen". Todas estas palabras de la consagración contienen muchos secretos que los pastores deben reconocer a través del estudio y con la ayuda de Dios.

No es difícil ver aquí verdades pastorales de extraordinaria importancia presentes en los contenidos dogmáticos de la lengua de culto latina, que inconscientemente (o también conscientemente) quedan cubiertos por una traducción impropia.

(Continúa en Cuarta Parte,2ª.Secc. Punto 3 “B”)

¿Cómo llegó “el ladrón” a la Silla de Pedro? Cuarta Parte, 2a.Secc.Punto 2

¿Cómo llegó “el ladrón” a la Silla de Pedro?
Cuarta Parte, 2ª. Sección, Punto 2
Documentos, Testimonios y Mensajes sobre el Concilio Ecuménico Vaticano II

2. LAS CONFESIONES DE UN AGENTE COMUNISTA SOBRE EL INTENTO DE DESTRUIR LA IGLESIA CATÓLICA ROMANA DESDE ADENTRO.

Introducción.
Este es el relato de un agente comunista quien se infiltró en la Iglesia Católica en 1938, acudió al seminario, y quien fue un sacerdote que influyó poderosamente atrás del escenario, participó en el Concilio Vaticano II, y de no haber sido por la  intervención del Papa Pablo VI, hubiese destruido sus obras (Iglesia). Sin embargo logró el fomentar la adopción de documentos ambiguos del Concilio que forjó las bases para futuros experimentos de parte de Prelados y sacerdotes insospechados. Estos experimentos basados en el “Espíritu del Concilio” están destruyendo las tradiciones de 2,000 años de la Iglesia, llevando a los feligreses Católicos en el camino hacia la Gran Apostasía, y preparando a la Iglesia para la elección del anti-papa y el recibimiento del anticristo. Él mencionó que el “Espíritu del Concilio” se ha convertido para mí en “el mayor engaño”. El lector deberá observar que muchos cambios dañinos que el agente propuso han sido implementados en diócesis locales alrededor del mundo, algunos en abierta desobediencia al Papa.

Este agente no tenía nombre, únicamente un código AA-1025 asignado por la policía secreta Rusa, cuyo significado era el “antiapóstol número 1025”. Le precedieron 1024 agentes como él. Para estas fechas habrán existido miles más en la Iglesia Católica. Algunos seguramente habrán escalado al rango de Arzobispo y Cardenal, muchos de los cuales pudieron haber sido Jefes de departamentos dentro de la Curia (gobierno Papal) y congregaciones religiosas. No es casualidad entonces que las tradiciones de 2,000 años de la Iglesia están siendo lentamente demolidas y reemplazadas por herejías como el Modernismo, Arrianismo, Pelagianismo, Protestantismo, Ateísmo, y Teología de la Liberación. No obstante, Nuestro Señor dijo: “Tú eres Pedro y sobre está piedra edificaré Mi Iglesia, y las puertas de infierno no prevalecerán sobre ella.” (Mt. 16:18)

Además, Nuestro Señor prometió: “Y sepan que Yo estoy con ustedes todos los días hasta el final de los tiempos.” (Mt. 28:20). Esto deberá entenderse en forma literal, i.e. Nuestro Señor Jesucristo vive verdaderamente entre los fieles Católicos en Su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad todos los días en el altar de la Misa y en todos los Tabernáculos hasta el final del mundo, aún durante la persecución de la Iglesia por el anticristo. Uno puede citar un sinfín de milagros Eucarísticos que se han suscitado a través de los siglos para comprobarlo. Uno de los milagros más renombrados es el de Lanciano, Italia en el siglo VIII. Ahí, la Hostia Consagrada se convirtió en carne y el vino en sangre. La carne Eucarística de Lanciano fue examinada por el Dr. Linoli y el Dr. Bertelli en Siena, Italia en 1971. Ellos concluyeron que la carne era tejido muscular del miocardio (pared ventricular del corazón) de origen humano y que la sangre era tipo AB (cf Joan Carroll Cruz, Milagros Eucarísticos, Rockford, Illinois. Tan Books, 1987). El milagro más reciente se dio a través de Julia Kim, una ama de casa coreana y estigmatiza. El 31 de Octubre de 1995, Julia visitó el Vaticano y acudió a la Misa celebrada por el Papa Juan Pablo II. En la comunión, recibió la Hostia Consagrada que inmediatamente se convirtió en Carne y Sangre Viva sobre su lengua. Este suceso fue observado por el Papa. También fue observado por Monseñor Paik quien atestiguó que conforme se convertía la Hostia Sagrada en carne y sangre, se engrandeció y tomó la forma de un corazón. Este fue el 12vo. Milagro que Julia experimentó. El 11vo. fue en Naju, Corea del Sur, Septiembre 22, 1995 cuando la Hostia Sagrada también se convirtió en carne viva y sangre sobre su lengua durante una Misa celebrada por el Obispo Roman Danylak de Toronto, Canadá (Para obtener fotografías a color y video de estos milagros, escriba o llame A Mary´s Touch, P.O. Box 1668, Gresham, OR 97030, teléfono (503) 669-8443, Fax: (503) 669-7023).

Como dijo Nuestro Señor, “El Cielo y la tierra pasarán pero Mis palabras no pasarán” (Lucas 21:33). Por ende, la Iglesia nunca será destruida como esperan sus enemigos, sino que siempre sobrevivirá en sus fieles remanentes.

El agente murió en un hospital después de un accidente automovilístico. La enfermera (Marie Carre) quien lo atendió, encontró sus memorias en su portafolio. Después de haberlo leído, decidió publicarlo para que el mundo se enterará del por qué la Iglesia ha sufrido cambios destructivos, para el lamento de los fieles.  La traducción al inglés fue publicada bajo el título de AA1025, Las memorias de un Antiapóstol, por Ediciones San Rafael, 31, Rue King Ouest, Suite 212, Sherbrooke, Québec, Canadá, 1988.

Marie Carre lo nombró Miguel. Él manifestó en sus memorias que se vio obligado por un impulso irresistible a escribirlas.  Su intención era destruirlas para que nadie las leyera. Pero, nuestro Señor ha dicho que nada podrá permanecer oculto ya que “No hay nada oculto que no vaya a manifestarse, nada secreto que no vaya a saberse.” (Mt. 10:26). En este caso, para la Gloria de Dios y la consolación de los fieles, Dios quería que las memorias fueran reveladas, y nadie podía impedirlo, incluyendo al autor. Este un ejemplo más de que es inútil pelear contra Dios Quien declaró: “Vean ahora que Soy el único Dios, que no hay otro dios fuera de Mí. Yo doy la muerte y la vida, Yo causo la herida y la curo, y no hay quién se libre de Mi mano.” (Deuteronomio 32:39). Únicamente hiere al perseguidor como nuestro Señor le señaló a Saúl (quien posteriormente se convirtió en San Pablo): “Saúl, Saúl, ¿porqué Me persigues? Es inútil que te rebeles contra Mi.”(Hechos 26:14).

Miguel conoció a una mujer quien le puso el nombre de “Cabello Azabache”. Se amaron. Él buscó persuadirla a que apoyará su obra de destrucción contra la Iglesia Católica. Pero siendo una Católica devota, resueltamente se rehusó a unírsele. No obstante que usó todos los argumentos sofisticados que habían exitosamente engañado al clero de la Iglesia, falló ante una aparente mujer ignorante.  La carta de ella es una obra maestra de teología apologética. A pesar de su amor por él, ella se oponía a su ateísmo, defendiendo a Dios y a la Iglesia. Sin embargo, ella dijo que sacrificaría su vida para salvarlo a él. Ella entró al convento Carmelita para pedirle a Dios en nombre de Miguel. Miguel escribió: “Ella se encontraba ahí por mi bienestar, ella se cortaría el cabello por mi bienestar, nunca más tendría la alegría de un amado por mi bienestar.” Si él se salvó, sería por la gran gracia obtenida del sacrificio de esta mujer y la reparación que en su nombre ella hizo.

Finalmente, un ejemplo de la amplia ambigüedad que se encuentra en los documentos del Concilio Vaticano II se encuentra en las siguientes citas de La Constitución de la Sagrada Liturgia (Sacrosanctum Concilium, diciembre 4, 1963, publicado por A. Flannery, editorial, Vatican Council II, the Conciliar and Post Conciliar Documents, 1988 Revised Edition, Costello Publishing Company.) Contienen mucho “sí, pero…”

21… La liturgia está conformada por elementos inalterables instituidos por orden Divina, y por elementos sujetos a cambio. Estos últimos no solamente se podrán cambiar, sino que deben ser cambiados conforme al cambio del tiempo, si hubiesen sufrido por la intromisión de cualquier cosa fuera de armonía con la naturaleza interna de la liturgia o se hayan convertido en algo inapropiado.

23. Para que se retenga la tradición íntegra, y se mantenga un camino abierto al progreso legítimo, una investigación cuidadosa –teológica, histórica, y pastoral--- debe de ejercerse en cada una de las partes litúrgicas que será actualizada.

36. (1) El uso  del Latín, con el debido respeto a la ley correspondiente, debe ser preservado en los ritos en Latín. (2) Pero desde el uso de lo vernáculo, sea en Misa, el suministro de los Sacramentos, o en cualesquiera de las partes litúrgicas, puede ser frecuentemente de gran ventaja para la gente, se le puede dar un uso más amplio, especialmente en lecturas, directrices, y en algunas de las oraciones y cantos.

37. La Iglesia no pretende imponer una rigidez uniforme en asuntos que no involucran la Fe o el bienestar de la comunidad, aún en la liturgia, Al contrario, Ella respeta y fomenta los talentos y cualidades de las múltiples razas y naciones…Ella a veces admite tales cosas en la liturgia, siempre y cuando armonicen con el auténtico y verdadero espíritu. (Comentario: ¡El bien de la comunidad se convierte en un criterio importante a la altura de la Fe en la determinación si la liturgia se debe adaptar (cambiada) a costumbres regionales! ¿Qué pasa si algo es considerado un “bien para la comunidad” pero va en contra de la tradición de la Iglesia?).

  • Confesión del Agente comunista secreto “AA-1025”.

Miguel nació en 1917 probablemente de padres Rusos quienes huyeron de la revolución. Un médico Polaco y su esposa lo encontraron abandonado caminando en las calles a la edad de tres años. La pareja eran Católicos devotos pero no tenían hijos. Lo adoptaron y lo amaron como si fuese hijo propio. Miguel, en su confesión, relata lo buenos, generosos y afectivos que fueron con él.  Cuando cumplió los 14 años, su vida cambió. Él escuchó a sus padres mencionar que no eran sus padres biológicos. Ellos estaban preocupados sobre el poder conseguirle un pasaporte para que los acompañara a Roma y París. A él lo habían creado pensando que eran sus padres naturales. Esta revelación sobre su estado verdadero dentro del núcleo familiar lo cimbró y generó un odio hacía sus padres. Decidió huir de casa y conoció a un amigo quien lo introdujo a su “tío” quien fungía como oficial de alto mando dentro de la Policía Rusa secreta.

Miguel había completado 6 años de estudio y tenía para entonces 20 años. Fue llamado a acudir a las oficinas de su “tío”, quien le dijo: “Te voy a enviar a practicar un ateísmo militante e internacional. Tendrás que pelear contra todas las religiones pero, principalmente contra la Católica que es la que está mejor organizada. Tendrás que entrar al seminario y convertirte en sacerdote Católico…para entrar al seminario, tendrás que regresar a Polonia, reconciliarte con tu familia adoptiva y presentarte ante el Obispo.”

El “tío” agregó: “Un agente secreto no tiene sangre que curse en sus venas, ni corazón, no quiere a nadie, ni a sí mismo. Es un objeto del Partido, que lo consumirá vivo y sin advertencia. Mantén en mente que donde estés, te estaremos vigilando y nos desharemos de ti a la primera imprudencia que cometas. Entiende bien que si te llegases a encontrar en peligro, aun sin tener culpa alguna, no deberás depender de nosotros. Serás desconocido…el odio, con la excepción del odio a Dios, como Lenin, no entra dentro de nuestro esquema. Necesito que seas aceptado por un verdadero Obispo en tu país natal, Polonia. Pero, no pretendemos que curses tus estudios religiosos en ese país. No, serás enviado a un país del otro lado del Atlántico, pero esto es confidencial y simularás sorpresa cuando recibas esa orden de traslado. Sí, esperamos una guerra Europea contra el insensato que gobierna Alemania. Por lo tanto, tiene mayor sentido que estudies en algún otro país, por ejemplo en Canadá.  Tenemos un motivo adicional. Y eso es que los Seminarios Europeos son mucho más estrictos que los de América.”

El “tío” le dio instrucciones adicionales: “Las diez personas que te reportarán nunca te conocerán. Para comunicarse contigo tendrán que hacerlo a través mío. Ya tenemos numerosos sacerdotes trabajando para nosotros en países donde predomina el Catolicismo, pero nunca se conocerán mutuamente. Uno es un Obispo. Quizás entres en comunicación con él sujeto al rango que alcances. Tenemos espías por doquier, particularmente con antigüedad en sus puestos, quienes siguen las noticias mundiales. Un compendio te será enviado con regularidad. Fácilmente sabremos cuando tus ideales han afectado las mentes de otros. Verás, es una buena idea cuando un escritor idiota lo presenta como idea suya. No hay alguien más creído que un escritor. Confiamos en estos y no los tenemos que entrenar. Trabajan para nosotros sin su conocimiento, o más bien, sin su consentimiento.”

Miguel le propuso al “tío”: Una vez logrado el acceso al seminario, tenia que haber buscado la manera de destruir todo lo que se me había inculcado. Pero, para hacerlo así, tendría que estudiar la historia de la Iglesia atentamente e inteligentemente, esto es, sin pasión alguna, y nunca perder el enfoque del hecho de que las persecuciones conllevan martirios los cuales los Católicos consideran como la semilla de la Cristiandad.  Por lo tanto, nada de mártires. Nunca debo olvidar que las religiones están basadas en el miedo, el miedo ancestral, de las cuales nacen todas las religiones. Por lo tanto si suprimes el miedo, suprimes las religiones…Deberás imprimir en las mentes del hombre, especialmente en la cabezas de la Iglesia, que se deberá buscar, a cualquier precio, una religión universal a la cual todas las iglesias se fusionarían. Para que este ideal tome forma y vida, deberemos inculcar en la gente devota, especialmente Católicos Romanos, un sentimiento de culpabilidad en cuanto a verdad única dentro de la cual pretende existir…Yo era Católico, muy Católico, quiero decir, devoto y fervoroso hasta que cumplí 14 años, y creo que es sumamente fácil mostrarles a los Católicos de que existen personas santas entre los Protestantes, los Musulmanes, y los Judíos, etc… Para que todo hombre se adhiera (a la iglesia universal) esta podría mantener una idea vaga de un dios, más o menos, un creador, más o menos bueno, de acuerdo a los tiempos. Y este dios sería útil en tiempos de calamidades. Entonces el miedo ancestral llenará los templos, mientras que normalmente estos se mantendrían vacíos.”

El “tío” lo digirió y le comentó a Miguel: “Temo que el clero Católico prontamente descubrirá la maniobra y el peligro y se tornarán hostiles en contra de tu proyecto.”

Miguel dijo: “Esto es lo que ha sucedido hasta ahora. Mi idea se lanzó por los no-Católicos y la Iglesia Católica siempre ha cerrado sus puertas ante estos proyectos. Es precisamente por esto que busco hacerles cambiar sus ideas. Sé que no será fácil, que tendremos que trabajar arduamente durante 20, o quizá, 50 años pero, ganaremos al final.”

El “tío” preguntó: “¿De que manera?”

Miguel respondió: “Por medios numerosos y sutiles. Yo veo a la Iglesia Católica como si fuese una esfera. Para destruirla deberás atacarla desde varios puntos a menor escala hasta que pierda toda semblanza de su estado original. Tendremos que ser sumamente pacientes. Tengo muchas ideas que en un principio parecerán infantiles y triviales pero mantengo que en su totalidad esos triviales infantilismos se convertirán en un arma invisible de gran alcance.”

Ocho días después, Miguel se reunió con el jefe del “tío” a quien describió como un monstruo, bruto y con una combinación de bestialidad, sadismo, vulgaridad, rudeza, y astucia. EL jefe le dijo a Miguel: “De ahora en adelante estas incluido dentro de nuestra lista de agentes secretos operativos. Darás órdenes semanalmente. Confío en tu fervor. Fácilmente reconozco que destruir las religiones desde adentro conlleva un largo tiempo, sin embargo, es necesario que las órdenes que gires hagan eco, notablemente de entre los escritores, periodistas y hasta teólogos. Es entendido que tenemos un equipo que vigila todos los escritos y publicaciones religiosas del mundo entero y da su comentario sobre la utilidad de las directrices dadas por cada agente. Por lo tanto, haz lo mejor por complacer. Tengo buenos augurios porque me parece que has entendido todo.”

Las siguientes palabras son de Miguel en cuanto a diversos temas:

LA SANTA MISA


“El profesor me enseñó una manera razonable para oficiar la misa, dado que en 6 años tendré que oficiarla. Mientras aguardaba una gran modificación a la ceremonia, él nunca pronunció la Consagración. Pero para no parecer sospechoso, pronunció palabras similares, cuando menos similares en terminación. Me sugirió hiciera igual. Todo lo que hacía de esta ceremonia un sacrificio, se debería suprimir poco a poco.  El total de la ceremonia deberá representar una cena común como se da entre los protestantes. Él me aseguro que nunca debería de haber significado más que eso. También trabajó sobre la elaboración del Ordinario de la Misa y me aconsejó que hiciera igual, porque para él, era aparentemente deseado el poder presentarle a la gente un gran número de misas diversificadas.”

Haría bien el esparcir una profecía por el mundo que fuese la siguiente: ‘Algún día veras a sacerdotes casados y misas celebradas en idioma vernacular”. Recuerdo con alegría que fui el primero en comentarlo en 1938. Ese mismo año, impulsé a las mujeres a que solicitarán el sacerdocio. Y abogue por una misa, no parroquial, sino una misa en familia que se llevaría a cabo en los hogares, celebrada por el padre y madre antes de cada alimento.”

LA SAGRADA ESCRITURA


“En Roma tuve una conversación interesante con un profesor que sería mío al recibirme de sacerdote. Era miembro de nuestra red. Era sumamente optimista. Se había especializado en la Sagrada Escritura y estaba trabajando sobre una traducción de la Biblia al inglés. Lo más sorprendente era que había seleccionado a un pastor Luterano como su único colaborador. Este pastor tampoco estaba en acuerdo con su iglesia ya que la consideraba anticuada.”

“Esta colaboración por supuesto se mantuvo en secreto. La meta de estos hombres era desechar a la humanidad de todo sistema que se había apropiado a través de la Biblia, en especial el Nuevo Testamento. Por lo tanto, la virginidad de María, la verdadera presencia de Cristo en la Eucaristía y Su resurrección, se pondrían en paréntesis para finalmente ser suprimidos. La dignidad de hombre moderno, a su parecer, lo valía.”

“La modernización de la Palabra de Dios frecuentemente servía para disminuir la obstinación de la Iglesia. Y esto se llevaba a acabo en una forma muy natural. Estas nuevas traducciones además facilitaban los diálogos Bíblicos sobre los cuales teníamos gran esperanza…Uno de mis diálogos favoritos concernía al Papa, porque su persona representaba un gran obstáculo para mí. Cuando digo ‘este personaje’, me refiero también a los textos sobre los cuales se basaba su título. Esos textos son una vergüenza tanto para mí como para los que se denominan Cristianos separados (como se auto nombran). Estoy muy agradecido con aquél que consideró que la palabra ‘prevalecer’ se ha vuelto incomprensible al hombre moderno y ha sido reemplazado por ‘podrá’. En vez de ‘puertas del infierno no prevalecerán’, ha escrito: ‘las puertas del infierno no podrán hacer nada en su contra’. Esto hace mis reuniones de diálogo Bíblico más amenas, cuando menos en países de habla francesa. Todos se percatan rápidamente que esta profecía, que pretende que el infierno no puede hacer nada en contra de la Iglesia, es absolutamente falsa, y todos se sienten más a gusto porque se disipa esta creencia secular de una protección divina que definitivamente siempre favorecería los esfuerzos de los Católicos (para entenderse mejor: nunca los herejes).”

EL PAPA
“En el tiempo que andaba merodeando con la confesión, estaba especialmente sensible a un punto de la doctrina, quiero decir ‘la santa virtud de obediencia’ (como dicen). Esta obediencia concierne en especial al Papa. Le daba vueltas y vueltas al asunto desde diferentes ángulos, sin poder entender… por ende, me vi obligado a preguntarle a nuestros servicios que se asegurarán que la confianza brindada al Papa por los Católicos fuese discretamente ridiculizada en toda ocasión posible. No ignoraba que lo que les pedía era sumamente difícil. Pero, en su totalidad era primordial para mí el incitar a los Católicos a criticar al Papa.”

Alguien fue asignado a vigilar cuidadosamente los escritos del Vaticano para poder detectar todo tema, por más insignificante, que ofendiera a alguna categoría de individuos. La calidad de aquellos que critiquen al Papa no es vital, lo único importante era que fuera criticado. Lo ideal, por supuesto, sería que ofendiera a todos, esto es, a reaccionarios como a modernistas.”

LA PROTESTANIZACIÓN DE LA IGLESIA

“Fue en esos días cuando lancé al mercado (por llamarlo de alguna manera) el programa que permitiría la aceptación de los Católicos por parte de los Protestantes…los Católicos albergaban una gran esperanza del retorno de los Protestantes a la Madre Iglesia. Era hora de que perdieran esa arrogancia. La caridad les obligaba. Cuando está en juego la caridad, pretendí, mientras reía de mi ingenio, nada mal puede suceder.”

Yo profeticé, y era entonces 1940, la sustitución de los altares por mesas completamente desnudas, incluyendo de crucifijos para que Cristo fuera visto como un hombre en vez de Dios. Insistí que la Misa fuese vista como una cena comunitaria a la cual todos fuesen invitados, incluyendo a los no creyentes. Y se dio la siguiente profecía: El Bautismo, para el hombre moderno, se ha vuelto ridículamente mágico. Se de por inmersión o no, el bautismo debe abandonarse en favor de una religión de adultos.”
 
Además, todo aquello permitido entre Protestantes, aunque sea a una sola secta, debe ser autorizada entre los Católicos, esto es, el matrimonio de divorciados, poligamia, anticonceptivos y la eutanasia.”

LA EUCARISTÍA 

Miguel exhortó a los Protestantes a acudir a la Misa Católica y recibir la Comunión. Esto es porque: “cuando los Católicos vean a los Protestantes recibir la Comunión durante la Santa Misa, sin haberse convertido, no tendrán más confianza en su anticuada “Presencia Real”. Se les explicará que esta Presencia existe en función de su creencia. Así se sentirán creadores de su religión y los mas inteligentes podrán llegar a sus requeridas conclusiones.”

“Para debilitar la noción de la “Real Presencia” de Cristo, todo decoro se tiene que hacer a un lado. No más vestimentas bordadas, no más música Sagrada, especialmente no más cantos Gregorianos, sino música al estilo jazz, no más persignarse, no más genuflexiones, sino actitudes dignas y rígidas…es más, los fieles tendrán que desacostumbrarse a hincarse y esto estará estrictamente prohibido al recibir la Comunión…Prontamente la Hostia se tomará en la mano para que toda noción de lo Sagrado sea eliminado.”

“Para destruir todo lo Sagrado del culto, al sacerdote se le invitará a oficiar la  misa en vernacular y en especial recitar la Consagración como si fuese una narración, lo cual lo es en realidad. No deberá, bajo ninguna circunstancia, recitar lo siguiente: ‘Este es mi cuerpo, ésta es mi sangre’, como si tomará realmente el lugar de Cristo, y fuera Él quien lo pronunciará.”
“Dejad que todos sientan que el sacerdote esta leyendo una narración. Además, nunca debe haber una posibilidad que se piense que es un Sacrificio, esto es, una Misa Sacrificio, una renovación del Sacrificio en la cruz. Ningún Protestante acepta esta formulación. La Misa no debe ser más que una cena comunitaria para el más grande bienestar de la fraternidad humana.”

EL CULTO MARIANO Y DE LOS SANTOS

En ese entonces mostré gran energía en la destrucción del culto Mariano. Insistí en el agravio que los Católicos y Ortodoxos hacen al mantener sus numerosas devociones a la Virgen María. Remarque que los queridos hermanos separatistas eran más lógicos y sabios. Esta criatura humana de la cual sabemos casi nada se convierte para nuestra Iglesia, de alguna manera, más poderoso que Dios (o cuando menos más tierna)…subrayé el hecho de que muchos Protestantes creen que María tuvo más hijos después de Jesús…la rareza de la humanidad no tiene límites. Todo esto fortalece mí convicción que el negar la virginidad de María es la manera más segura de  transformar a los Cristianos en discípulos de un hombre que no podría ser Dios. ¿Quién no ve cuan valioso es matar a Jesús el Nazareno antes de matar a Dios?”

 “Por eso abogué por la supresión del Rosario y los numerosos días festivos reservados para María…en cuanto a todo lo demás, será necesario crear un sentimiento de culpabilidad entre aquellos que rezan el rosario.”

Después, abruptamente suprimir el culto de los Santos. Los Santos deben desaparecer antes de Dios, aunque es más fácil desaparecer a Dios que a los Santos…entonces procederemos a suprimir el Juicio, el Cielo, el Purgatorio y el Infierno. Todo esto es muy sencillo…muchos están más que dispuestos a creer que la benevolencia de Dios sobrepasa cualquier crimen. Lo que tenemos que hacer es insistir en este punto. Un Dios a quien nadie teme, prontamente se convierte en un Dios en quien nadie piensa. Tal era la finalidad.”

“Tal es el compendio de ordenes que giré a través del mundo entero.”

LOS SACRAMENTOS.

“Después siguen los siete Sacramentos, los cuales se deben revestir, ya que los Protestantes mantienen únicamente dos. Los Cristianos de todas las denominaciones, han mantenido el Bautismo, pero en lo que a mí concierne, es el Sacramento que primero me gustaría desaparecer. Esto es aparentemente sencillo. Es un Sacramento muy infantil. Casi tanto como la señal de la cruz y el agua Bendita.”
“Por supuesto el Sacramento de Confirmación, que pretende otorgar al Espíritu Santo y puede ser otorgado únicamente por un obispo, debe ser suprimido enérgicamente. Esta actitud permitirá denunciar el dogma de la Santísima Trinidad como ofensiva para los Judíos y Musulmanes, como también para algunas nuevas sectas Protestantes.
“En lo que se refiere al Sacramento llamado Penitencia, sería reemplazada por una ceremonia comunitaria que consistiría en un examen de conciencia dirigida por un sacerdote bien entrenado, que conllevaría una absolución general como se da en algunas iglesias Protestantes.”
“Para el Sacramento de Extrema Unción, tendremos que encontrarle un nuevo nombre…Yo elegiría la expresión “Sacramento de los enfermos” y evitaría el concepto de la Vida Eterna. Se permitiría ofrecer este Sacramento aún en casos de una enfermedad común.”
“En cuanto al Sacramento del Sacerdocio, que confiere el poder de ejercitar funciones clericales, tendremos que mantenerlo. En nuestra iglesia universal necesitaremos sacerdotes que serán profesores de alguna doctrina Socialista…y por supuesto que el matrimonio será permisible para aquel que lo solicite, y tampoco será rehusado el Sacramento del Sacerdocio a las mujeres.”
“No, el matrimonio civil será el único permitido. Así, esta iglesia, de base autoritaria, no podrá prohibir más el divorcio y el matrimonio a divorciados…Se bien que Jesús el Nazareno ha declarado en contra de esta opinión. Pero como he declarado anteriormente, tendremos que saber escoger sus enseñanzas que son apropiadas para el hombre moderno.”

LA “IGLESIA UNIVERSAL”.

“Primeramente, reemplazar la palabra ‘Católica’ por ‘Universal, que tiene el mismo significado. Pero es sumamente importante que la palabra ‘Católica’ no ofenda los oídos de los Protestantes y no incitará a los fieles al Rito Romano a sentirse Super-Cristianos…Es muy importante que los Cristianos sean conscientes del escándalo que causa la división de la iglesia. Ya que hay tres tipos de Cristiandad: el Católico, muchos Ortodoxos, y unas trescientas sectas Protestantes.”

(Continúa en: 3. Testimonio del Excmo. Señor Cardenal Alfons M. Stickler, -Perito en distintas materias- sobre las acciones diabólicas de la jerarquía masónico-comunista para manipular el Concilio Ecuménico Vaticano II).